El título, Retrasar la tristeza, tiene un significado especial. Evoca una contemplación del delicado equilibrio de las emociones y cómo nos movemos a través de ellas. La obra lleva también el nombre de la madre de Sharon Eyal, fallecida a principios de este año.
Aunque la obra no es autobiográfica, su espíritu y su fuerza han inspirado muchos elementos de la coreografía. El proceso coreográfico de Delay the Sadness es de inmersión profunda.
Cada ensayo es una exploración, un espacio en el que Sharon Eyal y su compañero Gai Behar, así como los bailarines, se sumergen en los temas y emociones que subyacen a la obra. El movimiento no es simplemente una secuencia de pasos, sino un vector de emociones. Sharon busca la expresión más allá de la coreografía.
Aproximadamente 1 hora
Aunque la obra no es autobiográfica, su espíritu y su fuerza han inspirado muchos elementos de la coreografía. El proceso coreográfico de Delay the Sadness es de inmersión profunda.
Cada ensayo es una exploración, un espacio en el que Sharon Eyal y su compañero Gai Behar, así como los bailarines, se sumergen en los temas y emociones que subyacen a la obra. El movimiento no es simplemente una secuencia de pasos, sino un vector de emociones. Sharon busca la expresión más allá de la coreografía.
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