Ein deutsches Requiem opus 45, sobre textos de la Sagrada Escritura, para solistas, coro y orquesta
Brahms no era un sinfonista al uso. A lo largo de su vida, escribió una magnífica música coral, redescubriendo a Schütz y Bach, con los que, al igual que Mendelssohn, Schubert y Schumann, sentía una profunda conexión.
Mucho antes de escribir su Primera Sinfonía, la experiencia del coro le producía gravedad y júbilo, todos ellos sentimientos humanos contenidos en los siete movimientos de Un réquiem alemán, tres de los cuales -el 2º, el 3º y el 6º- son fugas que recuerdan a Haendel. Tras propagarse por las grandes ciudades alemanas presas de la fiebre del canto coral, este réquiem de esperanza se escuchó en la capital británica en abril de 1873.
Se había convertido en un pilar del repertorio coral, prometiendo la clemencia divina. Las dos arias cantadas por el barítono Stéphane Degout contribuyen poderosamente a la felicidad espiritual que proclama con fe.
Duración: ±1h10 sin intermedio
Cantada en alemán con sobretítulos en francés
Brahms no era un sinfonista al uso. A lo largo de su vida, escribió una magnífica música coral, redescubriendo a Schütz y Bach, con los que, al igual que Mendelssohn, Schubert y Schumann, sentía una profunda conexión.
Mucho antes de escribir su Primera Sinfonía, la experiencia del coro le producía gravedad y júbilo, todos ellos sentimientos humanos contenidos en los siete movimientos de Un réquiem alemán, tres de los cuales -el 2º, el 3º y el 6º- son fugas que recuerdan a Haendel. Tras propagarse por las grandes ciudades alemanas presas de la fiebre del canto coral, este réquiem de esperanza se escuchó en la capital británica en abril de 1873.
Se había convertido en un pilar del repertorio coral, prometiendo la clemencia divina. Las dos arias cantadas por el barítono Stéphane Degout contribuyen poderosamente a la felicidad espiritual que proclama con fe.
Duración: ±1h10 sin intermedio
Cantada en alemán con sobretítulos en francés


