A pocos pasos del Jardín de las Plantas, la plaza de la Canourgue y el Peyrou, el Hotel Le Guilhem ofrece el confort armonioso de una mansión del siglo XVI renovada con buen gusto.
Cada habitación tiene su propio ambiente y decoración. Desde las ventanas se disfruta de unas magníficas vistas a los pequeños jardines secretos de Montpellier y a la Facultad de Medicina. Se sirve un desayuno tan exquisito como generoso en la terraza.