El viñedo de 38 hectáreas está situado a 4 km al oeste de Montpellier y a 10 km del Mediterráneo. Fue construido a lo largo de generaciones gracias a la tenacidad de sus propietarios y al fiel apego de quienes contribuyeron a su gestión. Sobre todo, es la pasión por el terruño lo que ha mantenido esta finca en manos de la misma familia de forma ininterrumpida desde 1580. Todos los vinos están certificados como “ORGÁNICOS”.